miércoles, 13 de julio de 2011

Taller de poesía

Contenidos
Síntesis.
Analogía.
Polisemia.
Universalidad.
Y un hilo suelto indomable.

Herramientas y materiales
Tijeras
Espejos
Lupas y Anilinas
Un universo.
Y el cuerpo del poeta.


Y después
Que salga a leerse en la intemperie.
Que cuando tenga los pulmones llenos de aire nuevo, siga y se lea un poco más.
Que cuando tenga al amor agarrado en un puño sonriente y se pueble de todos nuestros lugares en común, siga y lea un poco más.
Que cuando el golpe lo arrodille en la nada, siga y lea un poco más.
Que cuando amanezca templado, lupa en mano recorra sus milímetros y que siga y se lea un poco más.
Que cuando queme el sol pruebe con lupa piel y hueso, espejo o tijera y que lea mucho más.
Que cuando la lluvia, anilina, y todos sus líquidos. Que chorreando se sumerja, que chorreando sea rodillo sobre la tierra y que lea un poco más.
Que lupa-árbol y que lea semilla.
Que fuego-tijeras y que lea inútil, transformación o misterio.
Que anilinas-personas y que lea.
Que espejee el universo y que lea.
Que busque su lugar inhóspito y que grite, que cante, que juegue con el eco de palabras, que recuente una a una sus sensaciones en voz alta, que converse con todas las voces alli reunidas llámense Dickinsons, Whitmans, Watkins, Blascos, Bignozzis, Campazzos, Gelmans, Cursaros, Orozcos, Lorcas, Yupanquis, Ancalaos, Paveses, Urretabizkayas, Gómez, Gómez de la Serna o los Giménez o quienes sean. que se escuchen ahí.
Y que los lea, y que lea un poco más.
Que crea que ya ninguna palabra es suya. Y se sienta vacío, feliz, exhausto.
Que la letanía lo acune hasta dormirse.  Que en sueños olvide  Que a la mañana, reordene universo, tijeras, lupa, espejo, anilina y cuerpo.

 Que seco de palabras vuelva.

Y ojalá que nos tire todo por la borda,
Nos espabile, nos de una mano.
Nos devuelva el cuerpo a la escritura.

Cuchillo que se clava justo acá.



majó abeijón (Practice &Progress)2009

viernes, 8 de julio de 2011

Piedras en el camino

Rada Tilly
PIEDRAS EN EL CAMINO
Una poética urbana en proceso
Por Majó Abeijón para El Tillyngo

Relación con lo efímero
¿Qué decía el primer graffiti de la villa? ¿Reyna te amo o Feliz cumpleaños Reyna? Estaba escrito en el paredón del Circulo de suboficiales justito de frente a la bajada? ¿Fue en el 88, en el 90, en el 91?
Esto me pasa por tardar años en escribir las notas que me interesan, por anotar en papelitos sueltos los datos más concretos y por usar tres o cuatro libretas y cuadernos en forma simultánea para los mismos temas.
Claro que todo tiene sus ventajas, la atención dispersa mantiene en buen estado los sentidos de la oportunidad y de los pálpitos, la capacidad de entrar en contacto rápidamente aunque el gesto haya sido casi imperceptible y de percibir lo efímero en su plenitud e integridad. Y qué más efímero que un graffiti.
Reyna sabe pero no le puedo preguntar porque me va a pedir que ni se me ocurra escribir sobre eso. En esta profesión más vale pedir perdón que pedir permiso.

Hubo otro graffiti, el mejor, sobre un paredón cerca del edificio.
Decía - en síntesis sublime - “Vuelvo en la próxima marea”.

Yo me animaría a incluir en este listado, las imágenes de las palmeras de tronco de cemento y hojas de lata (las llamaré científicamente las Kohli Faber*) que supimos conseguir en la década del 70,  algunos hasta pudieron fotografiarlas en playa nevada. Una intervención en el paisaje, sí, una intervención por cierto grotesca pero que tenía material de sueño.

La calidad de la poética urbana en Rada Tilly ha ido variando, si bien entre aquel “Vuelvo en la próxima marea” hasta los  “CarlitaCamiAgosGENIAS” y etcéteras que se posan en el muro costero hay un desnivel agudo, el hecho estético es efímero y cambiante y nos permite disfrutar de algo notable: el arte es el proceso.
Un texto modifica al anterior, dialoga con la cuadra que sigue, cuentan la historia de los vínculos. Con síntesis y sin vueltas.
Las coronas reales poblaron algunas esquinas de aerosol elaborado, los tipograffiteros se asoman en el horizonte, el street art sería vanguardia y sin embargo son los petroglifos, marcas antropológicas de escritura sobre piedra los que parieron la novedad.




Piedras en el camino propiamente dichas
Esta poética de territorio, con elementos colectivos sostenidos en el tiempo por distintos actores es una punta estética superadora del “Juanito estuvo aquí”. Veamos por qué.

Un párrafo a parte en este papel –o cerrito- han escrito muchos con las piedras del camino.
Sobre esta lomita me detengo y , tratando de ver desde acá,  les voy a contar.
Desmitificando de un hondazo mi objeto de estudio- poéticas urbanas- la realidad dice que hace unos tres períodos institucionales (serán unos doce años aprox), un partido político escribió su consigna con piedras pintadas de blanco sobre el Cerro Chenque. PACH se leía de lejos.
Y el PACH de Rada Tilly entonces escribió con piedras blancas pintadas a la cal “Vote PACH” sobre esta lomita cuando comienza la bajada de Rada Tilly. (Ignoraremos ahora al camino costero, la bajada de Rada Tilly es esa que hace muuuuchos años tenía un arco de metal -casi “decó”-  que nos daba la bienvenida.)
El PACH no ganó pero las piedras (tataranietas de los petroglifos cruzados con la ostrea máxima patagoniense) quedaron, blanquitas en el cerro.
Pasadas las elecciones  nos enteramos que Facu amó a Sole, (FACU X SOLE) por lo menos quince días. Que Facu  después odió a Sole y amó a Vane.
Escribir con las piedras resulta práctico porque no queda borrosa ninguna huella, pero hay una cierta cantidad de ellas y requiere ingenio y síntesis plasmar un mensaje inteligible.


¿Cómo funciona la cosa?
El cerrito en el que escribimos queda a la derecha cuando vamos saliendo de Rada Tilly.


Quienes escriben tienen una garantía tácita de que sus escritos quedarán unos quince días intactos, la práctica así lo demuestra.
Quien escribe utiliza las mismas piedras que usó su antecesor y las que usará el que siga.
 Las piedras son más grandes que una zapatilla número cuarenta y pesan algo más que tres kilos. Tal vez esto haga que florezca la síntesis. O ¿será la maldición secreta que le ocurrió a otro candidato allá por 2003? Cuenta la leyenda que, cuando quiso escribir algo más largo, por ejemplo, Fulanito Intendente, agregó prolijas maderas pintadas de blanco para que “intendente” se viera más y al día siguiente decía Fulanito PUTO, con piedras irreverentes y  sin ninguna maderita intrusa. El cerro no cede ante las campañas, Fulanito también perdió la elección. Es el único registro que tengo de una modificación súbita del mensaje. La excepción que confirma la regla. (Fulanito insistirá con canciones y otras estrategias.)

El relevamiento
A falta de cámara primero y también de cámara digital después,  el relevamiento comenzó anotando a mano las palabras que leía.
Nombres de amigas inseparables y de amores , tal como sucede con los graffities de la costanera, pero algunas particularidades bellas:
Saludos de cumpleaños que reemplazan al más caro pasacalle (AMY 15), palabras  como OREJA o FETO o FIN , se suceden entre flechas, cruces, corazones, mensajes de la tribu como Tu vieja en Poni y  marcas de pertenencia como 1º2ºNaturales.
También la ladera es el espacio para alentar a tu equipo, durante el Seven  de rugby playero se leyó CRC y en el de hockey, Chenque.
Un día alguien escribió DA!  , lo asocié con que ese día Alemania quedó afuera de su mundial de fútbol.
También hubo un diálogo deportivo imperdible: era el fin de semana del TC 2006. El viernes en las piedras se veía claramente el logo de Chevrolet, el sábado lo habían cambiado y decía I love FORD ( I-corazón –FORD). El domingo fue la carrera  y ganó CHEVROLET. El lunes en las piedras decía: QUé TE PASò?
Sin ser fanática del TC,  voto porque esto quede registrado como parte de la maravilla patrimonial cultural radatilense.

Acá está el huevo y no lo pises…
Decía un compañero del colegio poniendo voz de campesino y cantaba truco.
Acá quería llegar querido lector.
Resulta que el cerrito y las piedras están siendo amenazadas por el ensanchamiento del camino.
Esta poética urbana que nos muestra humanos y sociables, esta “falla del sistema” que nos deja salir sentimientos primarios y ponerlos de manifiesto está  muy cerquita de la retroexcavadora.
Y yo no quiero que desaparezca.

Ezequiel
Cámara en mano, pensando en una posible y futura Instalación, registré varios días de trabajo en la zona, furiosa a muerte con las máquinas. Hasta que el señor Ezequiel, maquinista, me saludó desde arriba en la décima pasada, paró y vino a darme la mano.
Nos presentamos formalmente, posó para la foto. Le conté lo que pasaba, le conté lo que son para mí esas palabras, le conté cómo funcionan. Le conté que nadie se roba las piedras, que las palabras quedan una semanita… y él me dijo: si la gente las respeta es que es importante.
Ese día la máquina pasó cerca pero en realidad el camino hacía un dibujo como subrayando el texto.
Lo importante se hace ver. Como un valor, se irradia,  no se inculca.

Piedras en el camino
Ay! Me gustaría saber qué dirían Saussure o Derrida, desde la semiótica o Illya Prigogine desde su mirada sobre la producción del conocimiento que postula en relación con y por los otros y ya no intraindividual. Pero no tenemos la suerte de los vecinos de Zizek, cuando eligió radicarse en Argentina. No nos los vamos a encontrar en el supermercado. Quedan los libros para re pensar.
Desde mi dimensión vacilante del lenguaje-al decir de Kovadlof sobre la poesía-  aportar una mirada de extrañeza al contexto cotidiano: Piedras sobre el paisaje. (Siempre pensé que los elementos básicos para llevarme a una isla desierta serían un papel y un lápiz)
                                                    Escribir lentamente / En contraposición a lo establecido, cada letra demanda la acción de todo el cuerpo que arrastra las piedras y de la mente, buscando proporciones.  Es una escritura lenta de aire puro.
                                                    Palabras en otra dimensión (Son grandes y se pueden tocar, no son gritos)                                          Puedo decir que este sistema de comunicación no nació de ningún decreto, que nació libre de normas contravencionales y que, como todo hecho poético, es frágil y es casi imperceptible, como la respiración, como el arrullo del alma y también, que como todo hecho poético abre puertas y fortalece.
Puedo decir  que este sistema de comunicación muestra una actitud social respetuosa del espacio común y de la expresión individual y es, algo rarísimo en estos años,  ¡una producción colectiva!

Y, sin embargo, las palabras no necesitan de mi defensa. Fecundarán por ahí.

 Placer de piedra sobre arcilla a cielo abierto.

*Kohli: el intendente que mandó a construir y a colocar las palmeras en la playa   
Majó/  En Rada Tilly.
    Ezequiel

jueves, 26 de mayo de 2011

apuntes de desvelo


Pensar como concepto de aprendizaje el almacenar conocimiento  es un despropósito porque no puedo en realidad hacerlo más… cada día produce conocimientos nuevos y debería procesarlos y seguir , incorporarlos de otros modos que no fuera fijarlos…ya sé no descubrí América descubrí la américa minúscula en mi.
Todo ideal tiene forma de móvil, de neuronas con dendritas, de moléculas…

Hoy una maravilla jueves a las cinco de la mañana en un programa de canal Encuentro: el abc de Deleuze y a continuación Artistas en la ciencia, la música y la matemática. Y se me mezclan o hablaban de lo mismo… El ritornelo como concepto filosófico de Deleuze  “con  Félix” (me gusta escucharlo hablar así de Guattari), lo territorial ida y vuelta. Me gusta esa hora de la vigilia, “no toda es vigilia la de los ojos abiertos” (holaMacedonio?) Lo territorial y el regreso o la despedida o el estar en. Esas ondas que se expanden y que cuando se repiten producen un latido “acorde” producen placer… ese estar en casa. Y la plasiticidad del cerebro para acomodarse a distintas ondas en principios Di sonantes.. Deleuze habla de Mahler …y yo pienso en los distorsionadores del rock …y en el programa de matemáticas?, digo de música? Creo que también! “el placer de contar sin que nos demos cuenta” eso es la música… entonces el baile es contar con el cuerpo y soñar con los pies… si lo sumo  Sabina en esta charla…Rojo habla con uno del Balseiro y el paisaje de Bariloche parece más inteligente y sirve para explicar lo de las ondas sonoras en el agüita del lago.

Etapa de ritornelo esta edad. Cuando Rada Tilly cumplió 50 años yo escribí una nota apasionada, el título Saber que es un soplo la vida.
A los 18 se me rompió el corazón y fue cicatrizando hasta ser funcional de vuelta, a los 28 estalló sin remedio y vino una década de cirugía mayor, desangrarse y cada latido era una fiesta gloriosa, a los 38 volví al móvil necesario pero los hilos se fueron soltando, ahora tengo los pedazos en el bolsillo y me di cuenta de que me falta uno.
Y sí , tengo taquicardia a veces…y otras siento un peso en la cabeza que no me deja concentrarme en nada más y duermo. Ese momento de saturación me hermana con el que dice no entiendo no entiendo. pero si me despierto me gusta ese andar a oscuras, casi  a tientas por mi casa y pensar a tientas … casi nunca enciendo la luz y quisiera aprender a escribir a oscuras o que inventaran un monitor  de la pc más amable o … me tendré que armar una página que sea tono pastel con tinta pastel…
Cuando todo está casi a oscuras yo estoy más lúcida…
 Será que mi dispersión necesita de la oscuridad para hacer foco…
o será nomás que  la luz es un abismo, como nos dijo Olga Orozco.

A Pitágoras le bastó inventar el unicordio y toda la música ahí adentro con las octavas y las quintas y yo grabo el sonido de las olitas y logré grabar al afilador y al pájaro que canta desde el cable más alto de la luz...siempre está solo pero insiste en llamar…y esa es la belleza… Deleuze hablaba de el gorrión , de Piaf y su búsqueda lenta o frenética pero siempre desesperada.. apoyada  solamente con el tono de su voz.
El afilador es un ritornelo que me hace salir corriendo con una tijera en la mano, aunque sea invisible y su armónica es la caricia de mi mamá.
También tengo el grabador en mi bolsillo.

Deleuze hablaba algo de la similitud entre la música y la pintura… lo citaba a Klee cuando estudia la armonía con el universo, el sonido de la tierra, las artes que  hacen visible lo que existe pero no se ve.  Ponen el acento en lo que no oiríamos de otro modo.
Como la filosofía.

Ahora releo sin corregir y veo que el Word  me corrige y donde debe decir unicordio , Word escribe: unicornio.
Leo:  A Pitágoras le bastó inventar el unicornio y toda la música ahí dentro…
Y creo que Word no entendió nada.
                                                 ¿O sería un unicordio azul? Y si el azul modifica la música que hay allí adentro?
un encordio que entre al almacén a desbaratar . Pero hacerlo.

                                                                                                                                        Majó mayo 2011

sábado, 1 de enero de 2011

EL PODER... otro viejito

El PODER
 Desde el poder del fuego,
                                al de la sal,
                                al del papel,
                                     al de la inquisición
                                     al de las armas
                                     al de la flor y de la gente
                                     al del dinero

El Poder. ¿Para quién poder?, ¿para qué poder? ¿qué poder?

Poderes que “por algo” están en orden: El supremo. El cuarto
Poderes agrupados: el todopoderoso, el plenipotenciario, los tres poderes, el aquelarre y el club de madres.
Poderes mágicos y maléficos: de hadas y hechiceros, de Cavalho, del grito, de la tortura, de la espada del poder, de las gommibayas, de las lunas amarillas y de las plumas.¡El solidario.!
Poderes permitidos: se puede hablar, se puede mirar, se puede entrar, se puede comer
“¡Ay! esta noche se puede se puede. Se puede cantar un son”. (Para Cándido Portinari)

Poderes combinados: el del Sillón , la plaza y el balcón más el de: Bunge y Born (completar según corresponda)

Poderes contundentes: El poder de la palabra. El del silencio. El de la acción, el de la resistencia, el de la huelga, el de la elección
Poderes al alcance de la mano: el de la mirada, el de la caricia, el del abrazo.
Poderes invisibles: el de la pasión, la curiosidad, la imaginación, de la censura, de la demora, del rumor y el  de la derrota
Poderes ocultos: los ocultos precisamente

Luchar por el Poder desde nuestro poder.

Poder saber que hay poderes imposibles
                                               pero también
                                              que lo imposible
                                               casi siempre
                                                es pasajero.




1994. majó abeijón

lunes, 27 de diciembre de 2010

PARIS DAKAR



Capa uno: Bohemia y Desierto del Sahara
Capa uno bis: Acá El desierto es un
Bagdad-café las vieiras rojas aplastadas por la ruta uno la nada es Bustamante playa un reino con parvas  de algas… las cosechadoras de Millet en espejismo.
Pero un desierto más desierto más aún más sed más más más allá. El paso por dar. Un deseo por abrir. Las pirámides en medio de la nada las pirámides en medio de la ciudad.

Antes de tener medianera la casa, el desierto empezaba a los ocho metros… más allá era el campo del abuelo…y  antes de antes  al desierto solo lo interrumpía el edificio del hogar escuela. Lo conocido y lo misterioso. Lo conquistable y lo trascendente. Desiertos.

Capa geológica 1968: Sobre la costanera, Puchi Peña con la toca y el cuatro ele en la puerta baila beat desenfrenado mientras manguerea el auto.
Capa geológica 2009: A cinco cuadras de la costa, sobre la Islas Malvinas, una desconocida con el cuatro ele en la puerta y  el rulero de la toca baila beat desenfrenado  mientras manguerea el auto.
Acá. las capas geológicas se descubren hacia los cerros. No en profundidad sino hacia el oeste.

Capa dos: las bicis miden el territorio
Subir a una bici en el medio de la nada y desde entonces ser dueños del horizonte. Igual que ellos- los otros cuarenta encuestados- aprenden así una manera de aprender, la libertad como conquista con un otro que da un empujón, que la presta, que pasa su sabiduría y la subjetividad de un mundo que se va desenrollando a cada vuelta de rueda.
Capa tres: hacerse del desierto
A los diecisiete –cuando se abría el mundo posible- empezó el París Dakar a desparramar adrenalina y a desempolvar al árabe Ahmed Ben Hassan y repimpompearlo por ese Sahara salvaje tajante “El árabe la llevaba sujeta e inmóvil” . Cafrune cantaba “y cautivo uno se siente si tus ojos son ardiente resplandor” Y en Casablanca siempre tendremos París.
Capa cuatro: dakar ningún termo para el mate ni gepéese,  copiloto brújula-grieta para camel sexo vodka final
Capa cinco:  el avión utópico
Volaba por este desierto con el padre en un piper o en un cessna, siempre más allá- en la nada había sido el campo del abuelo- la meseta mostraba lo que no tenía límite ni marcas, salvo las matas. Esas desde cerca son zampas, machos y hembras, tienen floraciones de distintos tonos ocres rosados o amarillentos. Y años después volaba al lado de Robert Redford en una avioneta descachangada por el desierto otra vez, África de ocres lejanos.
Capa seis: el París se muda
Capa siete: la ruta a Bustamante se lotea
Capa ocho: el territorio se amontona se aprecipicia.
Todos tomamos las bicis el mismo día
Y Andrés no sabe por qué le pregunto.         De cerca se pixela/ De lejos no se ve
Ahora Alberto Passolini presenta “El cautivo y La matadora” en la calle Corrientes.
Ahora  el París /Dakar  sale del Tigre  por Madryn a La Rural.

Y yo - hecha de curvas- yo creo que doblé antes.

Leo en el comienzo de Elena sabe:
Una construcción de cemento no es sino un castillo de naipes. Basta que llegue la ráfaga precisa.
                                                                                                         ( Thomas Berhnard, Tinieblas)
Majó Abeijón 2010

lunes, 20 de diciembre de 2010

Si hoy fuera Papá Noel

Algo Usado

Rumbos desconocidos en el cielo

Si hoy fuera papanoél, un papá noel doméstico,
 repartiría revistas debajo de cada arbolito… revistas comunes con artículos refritados o escritos de raje por algún redactor que conoce el oficio, para saber que hay cosas que no cambian y que en algún lugar hay algo donde hacer pie, revistas de colección de esas que tienen textos de lujo para abrir un pensamiento, revistas viejas de las que ya no salen para que se nos despierten sensaciones adormecidas. Revistas y no libros. Más cerca de lo cotidiano, de lo errático, del primer pensamiento ante un hecho, ese que circula por cualquier lugar…
para que cuando la madre lea los personajes del año en Gente venga el hijo y le diga pero mamá con las cosas que pasan vos con esas pavadas y puedan hablar dos minutos de eso que pasa y la madre se quede deslumbrada con el hijo que crió y mientras tanto el hombre vea de reojo que podría regalarle a su pareja un collar de filigranas que tan bien queda en esa foto y ella lo reciba y vea en el collar la cantidad de horas que comparten como si nada y sin embargo… collares de filigranas y pensará que estará más bella en año nuevo mientras relee ese artículo papafritón de la receta navideña- algo zonzo para descansar de tanta teoría-  y prueba la ensalada que inventó la cuñada o su hijita en el taller de cocina de este año, los chicos intercambian sus revistas y pasan del rock contestatario y marginal a los grandes estadios del mundo y de los recitales de la historia a las canchas mundialistas donde tal vez viajen un día con la modelo que hoy inventa para ellos alguien de APTRA o del otro grupo. El tío mostrará su Expreso Imaginario, abrazado de nuevo a sus sueños y las nueces lo convencerán de que todavía es posible. Alguien leerá en voz alta las notas de humor de Caras y caretas y nadie se reirá tanto, y en la incertidumbre momentánea se verá que la risa cambia, que no nos reímos de las mismas cosas porque la risa no se finge ni se almacena. Se ríe solo en estado de vitalidad con el presente, en conexión con él.

A lo mejor como papá noel estaría metiendo la pata y tendría que sacar  de mi bolsa maripopense los permisos para abrazar a destajo,  los talleres de besos de Clark Gable, unas doscientas copias de Friday Night in San Francisco, la revista Latido de Las Fiestas de dic del  2000, unos pasajes a España reciclables, los despertadores de curiosidad y a los tres tenores cantando el brindis de La Traviata desde la ducha porque no hay lugar en otro lado de la casa.

Y antes de que las doce uvas hicieran su aparición en la mesa… es decir, justo antes de que la estela del cometa marcase  rumbos desconocidos en el cielo,  le daría a cada uno en una cuchara de plata,  la dosis de libertad que le hiciera falta.

En una noche sagrada, libertad, libertad, libertad.




                                                                                                          Majó Abeijón 05

  

viernes, 3 de diciembre de 2010

Ven y Dímelo (*)

 El atardecer. El colectivo que pasaba a lo lejos, a cuatro manzanas de baldío, y alguien que corría y corría en el viento y nunca llegaba a subirse. Esa escena lo activaba todo. Sí, a los siete años fui melancólica.
Escribía poemas en mi cuaderno de clase y escuchaba los relatos de familia.  El mundo parecía de lo más ordenado en la letra de mi hermana Carolina. Yo admiraba la letra de mi papá, imprenta mayúscula y minúscula, como una bastardilla artesanal.y  escuchaba con su voz baja. "Escribir lleva tiempo, hay que corregir muy bien, para decir lo que uno quiere decir".
Con la letra de mi mamá había que jugar a los jeroglíficos pero sólo su voz y su relato me sacaban del estado de melancolía que yo no entendía bien. Como me asustaba, pedía auxilio:
Mamá decíme "venidímelo". Y mi mamá me abrazaba y empezaba el poema.


adaptacion libre de El Consejo Maternal de Olegario Andrade.